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domingo, 17 de junio de 2012

POLACA

La semana pasada anduvimos por tierras polacas y, como es costumbre, os dejo una entrada en la que os cuento un poquito la visita. Y, como es costumbre, no me explayaré mucho, ya que soy muy vago y, además, hay mucho porno que ver en internet para estar perdiendo el tiempo con tonterías.

VARSOVIA (WARSZAWA)














La capital de Polonia, tras el alzamiento contra los nazis en 1943, fue completamente destruida como represalia (demolieron el 85% de los edificios). Posteriormente, basándose en fotos y en cuadros (muchos de ellos de Canaletto), el centro histórico fue reconstruido, edificio por edificio. Y tan bien lo hicieron que en 1980 fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.














Hoy día la ciudad es un contraste entre este centro histórico y los conglemerados de edificios soviéticos que te encuentras en algunos barrios. Lo mejor para visitar el centro es empezar por la calle Nowy Swiat y dirigirte hacia el Castillo Real. Una vez allí, te pierdes por las calles de la Ciudad Vieja (Stare Miasto) y la Ciudad Nueva (Nowe Miasto), haciendo paradas técnicas en alguna de sus terrazas (siempre que sea verano, claro) para degustar las birras locales (Tiskie y Zywiec son las más populares).

Os dejo unas fotillos que muestran los encantos de Varsovia:


PRAGA














Praga es el barrio de Varsovia que se encuentra al otro lado del Vístula. Es bastante más decadente que el centro, pero tiene el encanto de conservar muchos edificios anteriores a la IIGM (de hecho, en algunos se aprecian aún marcas de metralla). Además, tiene mucho ambiente nocturno, con cantidad de bares y garitos.
Aquí puedes ver algo más de Praga:



CRACOVIA (KRAKÓV)















La ciudad más turística del país, a unas 3 horas en tren de la capital, es visita obligada si pasas por Polonia. Su centro histórico (también patrimonio de la humanidad) es de los más bonitos de Europa y es un gustazo pasearse por allí.

Puedes visitar el centro andando, así que te recomendaría entrar por la Puerta de San Florián y seguir por la C/ Florianska, hasta la Plaza del Mercado, centro neurálgico de la ciudad. Date una vuelta por la plaza, que lo vas a flipar con sus palacios e iglesias (imprescindible visitar por dentro la Basílica de Santa María).




















Desde allí, date un paseo hasta el Castillo Real de Wawel. Ojo, la cola para sacar entradas es para visitar las habitaciones del castillo; yo te recomendaría que pases de verlas y te limites a una güeltesita por el complejo del Castillo y la Catedral que, además, es gratis.

Fotillos del centro de Cracovia:

BARRIO JUDÍO

























Desde el Castillo de Wawel, puedes seguir por la C/ Stradomska, hasta llegar al barrio judío de Kazimierz. Tiene mucho encanto, con sus callejuelas estrechas y sus sinagogas. No te pierdas el cementerio viejo.

Unas fotillos del barrio: 


AUSCHWITZ














A una hora de Cracovia se encuentra el que fue el mayor campo de exterminio nazi. No es una visita agradable, desde luego, pero hay que ir. Lo que te vas a encontrar es el relato de cómo unos animales pusieron en marcha una maquinaria diseñada específicamente para matar gente y cómo, en menos de tres años, logró asesinar a un millón y medio de personas (sí, 1.500.000).

La visita con guía es obligatoria (dura dos horas) a no ser que vayas antes de las 10:00 o después de las 15:00.


VIVIENDO POLONIA

Bueno, dejemos los aspectos desagradables y centrémonos en uno de los encantos del país: comer y beber.







 






Ya os he mencionado las dos marcas más conocidas de cerveza: las puedes pedir grandes (50 cl.) o pequeñas (33 cl.) pero, ojo, que en algunos sitios la grande es de litro. Las marcas polacas están muy ricas y, además, puedes encontrar cervezas especiales, aromatizadas con miel, cerezas y cosas así.

La cocina polaca es muy, muy rica (absténganse esos extraños seres humanos que se hacen llamar vegetarianos). Y las raciones son muy, muy grandes, así que prepárate para volver con un par de kilos extra (y no de equipaje). Algunas especialidades:

Pierogi: son unas empanadillas rellenas (las más típicas son de carne y setas) que se cuecen y luego se pasan por la plancha (a veces son sólo cocidas y están más ricas). 

Pierogi














Golonka: codillo de cerdo asado. Espectacular.

Pato (Kaczka): el pato asado es muy típico y lo preparan de puta madre. Exquisito.

Al rico pato















Placki Grzybki: es una especie de torta de patatas, cubierta de una salsa especial (hay varios tipos) que quita to el sentío.

Placki Grzybknda














Tartar: de salmón o de buey, en casi todos los restaurantes los preparan muy bien.

Os recomiendo un par de restaurantes, de lo mejorcito que hemos probado, ambos de cocina polaca. Y, aún siendo de lo mejorcito, pagarás entre 15 y 20 euros per cápita. Ole.

En Varsovia:
U Kuchardzy (este es el nombre)
Ulica Ossolińskich, 7(esta es la dirección)

Preparando el tartar en U Kuchardzy:


En Cracovia:
Miod Malina 
Ulica Grodzka, 40

Una buena alternativa para Varsovia, si hace buen tiempo, es ir al parque Pole Mokotowskie, muy bucólico y con un restaurante tipo barbacoa llamado Lolek donde te jincarás unas salchichas de categoría.

Salchichas del Lolek














Después de cenar, vete de marcha, que hay un montón de bares que merecen la pena. En Cracovia están casi todos concentrados en la calle Slawkowska y alrededores. En Varsovia puedes elegir entre salir por el centro o por Praga (se me olvidaba, si eres de los de Bisbal y tal, vete un poco al carajo y no sigas leyendo, que esto no te interesa). Algunas recomendaciones: 

En Varsovia:
Plan B
Plac Zbawiciela

En Praga:
Vete a una placita en Listopada, 11. Allí te encontrarás con varios antros, como el Hydrozagadka, el Saturator y en el Sklep Butelek. No pudimos ir al Sen Pszczoły (El sueño de la abeja), en la calle Inżynierska, 3, pero nos lo recomendaron como uno de los más chulos y así os lo transmito.
Otro muy bueno es el W oparach absurdu (Zabkowska, 6), con una decoración sacada de las casas de 16 abuelas; además te puedes pedir unos riquísimos Pierogui para reponer fuerzas.

W oparach absurd














CONSEJOS PRÁCTICOS

Polonia es un país perfectamente adaptado al creciente turismo, así que no te vas a encontrar muchas dificultades. Además, los polacos son muy buena gente, por lo que estate tranquilo que te lo vas a pasar muy bien.
 
A Varsovia se vuela desde Madrid en LOT Airlines. Una vez allí, para ir a Cracovia lo mejor es el tren, que tarda menos de 3 horas (las carreteras están una mijita regular, así que mejor el tren). Para visitar Auschwitz, pregunta en tu hotel, que casi todos tienen excursiones organizadas.

La moneda es el Zloty (1 € = 4,5 Zl. aproximadamente). Con ese cambio, los precios son muy bajos para nosotros, otro aliciente. 

Para moverte por Cracovia, andando lo ves todo. En Varsovia, lo más recomendable si sales del centro es el taxi, que sale muy barato. 

En la mayoría de bares y restaurantes hablan inglés, no así los taxistas. El idioma polaco, como lengua eslava que es, para nosotros es muy complejo y absolutamente impronunciable; es recomendable llevar escritas las direcciones y nombres de los sitios donde queremos ir, por si hay que enseñárselos a un taxista. 

Una obviedad: en verano se está muy bien, pero en invierno las temperaturas bajan hasta -25º, así que llévate una rebequita.

En fin, que si no conoces Polonia, ya estás tardando en buscar vuelo, porque una semanita por allí te deja de buen rollo durante un par de meses.

ROGELIO Y SILENT WILK

El Roge solo, que la Wilk no quiere salir en las afotos



















No puedo terminar esta entrada sin agradecer de forma sobrehumana al Roge y a Silent Wilk, que nos acogieron en su casa, fueron nuestros guías, nos dieron de comé y de bebé y hasta nos hicieron de taxistas. Sin votros dos este viaje no hubiera (o hubiese) sido ni la mitad de la mitad de lo bueno que fue. A vuestros pieses.

Y, de postre, un chiste malo: 
-¿Sabes qué usan las mujeres de Polonia para peinarse?
- Po laca


lunes, 7 de mayo de 2012

AGUA OCULTA QUE LLORA

Es imposible mostrar en una sola entrada del blog la belleza de una ciudad como Granada. Además, como soy un vago redomado, me limitaré a poner algunas fotillos y recomendaciones, sacadas de un viaje de un fin de semana.

La Alhambra

 












Mejor empezar por lo más gordo y nos lo quitamos de encima. ¿Qué puedo decir de esta alucinación que no se haya dicho ya? Nada, así que os dejo la fotico y yastá. 
Por cierto, si queréis visitarla (si no queréis es que sois gilipollas) hay que sacar las entradas con al menos una semana de antelación, que se agotan rápido.

El Centro















Granada es una ciudad que se puede recorrer paseando. Así que ponte zapatos cómodos y date una vuelta por el centro, para ver la Catedral, Plaza Nueva, Ayuntamiento. En fin, lo típico. En una mañana lo has finiquitado.

Carrera del Darro

 












Subir por la Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes, camino del Albaycín, es recorrido obligatorio en la visita. El Darro, uno de los dos ríos de Granada (esos que bajan de la nieve al trigo) serpentea entre antiguos palacios y crea una estampa única. Aprovecha y tómate una birra en alguno de los bares de la orilla, que merece la pena detenerse un ratito.


El tapeo


 












Aprovecho para contaros que en Granada es obligatorio servir una tapa con la cerveza que pidas: lo hacen todos los bares, así que no te sorprendas cuando te pongan para picar algo que no has pedido. Así, una opción barata para comer es ir pidiendo birras ya que, solo con las tapas que te ponen, acabas lleno (y pedo). Os recomiendo un sitio: Los Diamantes, en la Calle Navas (en esta calle hay como 300 bares de tapas) especializado en pescaíto frito y casquería de cordero. Y otro: Los Manueles, en la Plaza Nueva. 


El Albaycín:


Quizá el barrio más mítico de Granada, con sus callejuelas estrechas, sus cuestas y, sobre todo, sus miradores con vistas a la ciudad y a la Alhambra.















El más famoso de todos es el Mirador de San Nicolás, con unas impresionantes vistas de la Alhambra.

 












Tiene San Nicolás, además, el aliciente de poder visitar el Bar Kiki donde, además de tapearse muy bien (ojo que es caro: usad la técnica birra + tapa) te preparan unos gintonics espectaculares (tienen 96 ginebras distintas). 

 
















Si queréis dejar de ver la Alhambra (aunque nunca te cansas), pásate por el Mirador de San Cristóbal, que ofrece una perspectiva distinta. 


 












Y, como no hay dos sin tres, daos una vuelta por el Mirador de Carvajales, en una placita muy tranquila.


















El Sacromonte

 












Al oeste del Albaycín, está el Sacromonte, el barrio gitano con sus famosas cuevas. Dar un paseo por sus callejuelas (bastante más tranquilo que el Albaycín) es una experiencia única. Y más si tu amigo Rogelio te recomienda el chiringuito con las mejores vistas del planeta, donde tomarse un botellín supone mucho, mucho más, que beberse una cerveza.
















Al caer la tarde, empiezan a funcionar las numerosas cuevas-tablaos, donde puedes escuchar flamenco en vivo (eso sí, un poco guiri).




















Es lo que tiene el flamenco, que es difícil encontrarte con algo auténtico y puro. Solo en momentos de mucha suerte, entras en un sitio a tomar una copa y, cuando menos te lo esperas, se monta una juerga flamenca y te quedas hasta las 5 de la mañana flipando en colores. Nosotros tuvimos esa suerte, jeje:



En fin, que la ciudad de Boabdil da para mucho y que si no has ido nunca ya estás tardando. ¿Puedo saludar? Pues saludo a mis amigos Granaínos (de nacimiento y de adopción) como Juanfran, Espe, Roge y Silent Vir, por las recomendaciones y consejos: sin vosotros me habría perdido la mitad. 


Como siempre, os dejo una presentación con fotos, para el que quiera ver más:



Y bueno, para terminar, os cuento que uno de los motivos para ir a Granada fue asistir al concierto de Rufus Wainwright en el tratro del Generalife. Mejor que el concierto os lo cuente la Lu en su blog pero os diré que, para mi sorpresa, flipé bastante: iba con la idea de encontrarme con una sarta de ñoñerías al piano y me encontré con un tipo que canta como no he visto cantar a nadie en años, acompañado de una banda alucinante. Sí, no es mi estilo de música, pero mola un güevo (guilty pleasure total). Os dejo un videoclís del Rufus, con su banda actual:






lunes, 9 de abril de 2012

UN PASEO POR EL NORTE



Dado que los capirotes son muy inquietantes y que uno se cansa de que le despierten a las 2 de la madrugada tambores y cornetas, esta Semana Santa volvimos a huir de Triana y nos marchamos al norte. Tales fueron las ansias de escapar, que en un solo día cruzamos los 5 mayores ríos de España, hasta llegar a Frías, al norte de Burgos.



Pero antes, un alto en el camino, para comernos un espectacular cochinito asado en Tordesillas (sí, la del tratado).



Y bueno, vamos con Frías: es la ciudad más pequeña de España, con 284 habitantes (155 varones y 129 mujeres) pero, como todos sabemos, el tamaño no importa y el lugar es digno de visitar.



No te puedes perder su castillo roquero ni, por supuesto, su puente de origen romano sobre el Ebro.



Y, para tomar unas cañas, nada mejor que el Bar La Roca cuyo dueño, oriundo del lugar, es un bético en toda regla.



Eso, sí, la Semana Santa no perdona y acabamos viendo una cofradía, muy almodovariana con sus viejecitas tras la virgen, desafinando unos cánticos requetebeatos.



Tobera:
A 5 minutos nos encontramos con esta pedanía de Frías. Merece la pena darse una güeltesita por allí, para admirar su hermosa ermita y sus saltos de agua de lo más bucólicos.





Estella-Lizarra:
Ya que andábamos por la zona, nos pasamos a visitar a Aitor, para que nos hiciese de guía turístico por su ciudad.



Si bien los alcaldes de turno se han dedicado a autorizar construcciones que afean las vistas, aún conserva rincones de lo más bonito. Y tiene su propio hyde park, por donde discurre el río Ega, de alucinantes aguas turquesa.



Bilbao:
Cómo no, obligada visita a la Criatura del Botxo, para que nos hiciese la habitual ruta de bares de pintxos y rocanrol.



En fin, que hemos echado tres días de puta madre, gracias sobre todo a la hospitalidad de Joserra, Aitor, el Edu y sus familias. No solo nos acogieron e hicieron de excelentes guías, sino que además nos permitieron saquear sus bodegas y despensas, de las que hicimos excelente botín.



Como siempre, si quieres ver más fotillos, solo tienes que pinchar en la presentación:

martes, 16 de agosto de 2011

LA PROVENZA



Entre el Mediterráneo y los Alpes, se extiende esta hermosa región francesa. Sus costas, viñedos, ruinas romanas y ciudades medievales, la convierten en un buenísmo destino para escaparse. Nosotros hemos pasado 5 días y, desde luego, repetiremos.

MARSELLA



El inicio de nuestro viaje (vuelo directo Sevilla - Ryanair), ciudad portuaria, vieja, descuidada y muy macarra, pero con mucho encanto.


Un Pastís y una Cagole (birra local): el perfecto aperitif

Pasear por sus callejuelas, entre edificios que parecen abandonados, sentarse en un bar a tomar el Pastís (bebida similar al anís y todo un emblema de la ciudad), dar una vuelta por el puerto, con sus puestecillos de pescadores... sur de Francia en estado puro.

NIMES


Las Arenas de Nimes: plaza de toros con 2000 años de historia

Solo por admirar su anfiteatro romano (reconvertido en plaza de toros) y la Maison Carrée, templo romano del Siglo I perfectamente conservado, hacen imprescindible una visita a esta hermosa ciudad.


La Maison Carrée (la casa cuadrada)

Sorprende la enorme tradición taurina que hay en la ciudad y el gusto por lo español: bares de tapas, flamenco, aceite de oliva... todo un poco tópico, eso sí.

AIGÜES MORTES (AGUAS MUERTAS)

Un pequeño pueblecito medieval, rodeado por una muralla que se conserva perfectamente. El interior es una sucesión de tiendas de souvenirs y restaurantes para guiris pero, aún así, está bien darse una güeltesita y echar un vistazo.


Muralla de Aguas Muertas

MONTPELLIER

Con su arquitectura haussmaniana, esta elegante ciudad es el París del Midi. Además, tiene mucha vida, al ser una importante ciudad universitaria. Impresicindible visitarla.



AVIÑÓN

A orillas del Ródano, aquí se vinieron a vivir los Papas que se enfadaron con el Papa-Roma.


Sur le pont d'Avignon L'on y danse, l'on y danse

A destacar el famoso Puente de Aviñón, el palacio de los papas y su muralla medieval. Ojo, no entréis a visitar el palacio que no merece la pena.

ARLÉS

También junto al cauce del Ródano, destaca, por sus ruinas romanas. Y, al igual que Nimes, tiene un espectacular anfiteatro romano reconvertido en... sí, en plaza de toros.



UZÈS


Palacio Ducal de Uzès

No te lo pierdas: pueblecito medieval, con callejuelas que te hacen retroceder en el tiempo.

LES BAUX

Enclavado en lo más alto de una rocosa colina de Los Alpilles, esta ciudad de piedra ofrece vistas espectaculares. Eso sí, en agosto es un coñazo la cantidad de gente que hay (casi no se puede andar).



Como curiosidad, la bauxita, roca de la que se extrae el aluminio, se llama así en honor a este pueblo, lugar donde se descubrió.

PONT DU GARD

Este acueducto romano del siglo I es uno de los más grandes y mejor conservados. Además, se encuentra aislado en un paraje natural guapísimo. No es de extrañar que sea el segundo monumento más visitado de Francia




En fin, que lo hemos pasado mu buenamentey os recomendamos la visita. Como siempre, os dejo algunas fotillos más: