El EventoHablaremos hoy de una acción de marketing que puede ser de lo más rentable, tanto en venta como en imagen, y que además es divertida.
En un evento, lo primero es comprobar que tiene la suficiente importancia para conseguir lo anteriormente señalado.

En este caso, la cosa parecía interesante, ya que se trataba de un festival de música de 3 días con grupos importantes, lo cual hacía pensar en una elevada afluencia de público.
Una vez negociada la participación, hay que montar algo bonito, para vender y para que la imagen sea lo mejor posible...

A partir de ese momento, la responsabilidad del técnico de marketing se debe centrar exclusivamente en pasarlo lo mejor posible, así que a disfrutar del festival...
Primero tocó un grupo pestoso (de esos que la Lu pone en su blog) y que ni me voy a molestar en mencionar.
A continuación, tocaron T.S.A. (Todos los sistemas activados), grupo cordobés un tanto inclasiblicable, digno de este blog, en el que además canta un amiguete, así que os pongo unas afotos y un videoclís.
T.S.A.
Luego otro grupo pestoso, del que tampoco hablamos.
Después le tocó el turno a Malparaíso, grupo cordobés que lleva tocando la tira de años...
Como la cosa se retrasaba, los organizadores les dijeron que tenían que cortar, ya que después cerraban Los Ronaldos y éstos parece que se acuestan temprano porque no querían empezar tan tarde.
Malparaíso
La cosa cabreó un pelín a la banda, que se dedicó a cagarse en la puta madre del Coque Malla y a reventar todo lo que había al alcance de sus pies de micro. Así que sólo faltaban por actuar el grupo cabeza de cartel...
Pero entonces irrumpió en el recinto la veríón cordobesa del huracán Katrina: tromba de agua, rayos, truenos y un viento de la hostia...

Y claro, ocurrió una de las cosas negativas que pueden ocurrir en un evento...
A tomar por culo el chiringuito, el evento y a la madre que lo parió.
Total, son cosas que pasan. Además, como dijo el sabio, la vida es asín.