
El viernes fue el cumpleaños de este lechón. Desgraciadamente este blog desconocía tal acontecimiento, por lo que lo felicitamos con retraso (también a quién coño se le ocurre cumplir años en agosto).
Dado que felicitar cumpleaños genera mucho estrés a causa de estos olvidos y dado que ya llevamos un año haciéndolo, se acabaron las felicitaciones: no más Apio verde tuyú.




















